Qué dicen la OMS y la APA

Signos y síntomas del trastorno por consumo de alcohol

La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Clasificación internacional de enfermedades, 10ª edición (CIE-10) que publicó el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (2016) define el síndrome de dependencia del alcohol (F10.2) como el conjunto de manifestaciones fisiológicas, comportamentales y cognoscitivas que en el que el consumo de la sustancia adquiere la máxima prioridad para el individuo, con las siguientes pautas para el diagnóstico:
En algún momento en los 12 meses previos o de modo continuo han estado presentes TRES O MÁS de los siguientes rasgos:

  1. Deseo intenso o compulsión a consumir la sustancia
  2. Disminución de la capacidad para controlar el consumo e la sustancia (para controlar el comienzo del consumo o para poder terminarlo)
  3. Síntomas somáticos de síndrome de abstinencia cuando se reduce o cesa el consumo de la sustancia, o consumo de la sustancia para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.
  4. Tolerancia: se requiere un aumento progresivo de la dosis de la sustancia para conseguir los mismos efectos
  5. Abandono progresivo de otras fuentes de placer o diversiones a causa del consumo de la sustancia; aumento del tiempo necesario para obtener o ingerir la sustancia o para recuperarse de sus efectos
  6. Persistencia en el consumo de la sustancia a pesar de sus evidentes consecuencias perjudiciales

La American Psychiatric Association (APA) (2013) en su Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. (DSM-5) define de forma más estricta el trastorno por consumo de alcohol

Patrón problemático de consumo de alcohol que provoca un deterioro o malestar clínicamente significativo y que se
manifiesta al menos por dos de los hechos siguientes en un plazo de 12 meses:

  1. Se consume alcohol con frecuencia en cantidades superiores o durante un tiempo más prolongado del previsto.
  2. Existe un deseo persistente o esfuerzos fracasados de abandonar o controlar el consumo de alcohol.
  3. Se invierte mucho tiempo en las actividades necesarias para conseguir alcohol, consumirlo o recuperarse de
    sus efectos.
  4. Ansias o un poderoso deseo o necesidad de consumir alcohol.
  5. Consumo recurrente de alcohol que lleva al incumplimiento de los deberes fundamentales en el trabajo, la escuela o el hogar.
  6. Consumo continuado de alcohol a pesar de sufrir problemas sociales o interpersonales persistentes o recurrentes, provocados o exacerbados por los efectos del alcohol.
  7. El consumo de alcohol provoca el abandono o la reducción de importantes actividades sociales, profesionales o de ocio.
  8. Consumo recurrente de alcohol en situaciones en las que provoca un riesgo físico.
  9. Se continúa con el consumo de alcohol a pesar de saber que se sufre un problema físico o psicológico
    persistente o recurrente probablemente causado o exacerbado por el alcohol.
  10. Tolerancia, definida por alguno de los siguientes hechos:
    1. Una necesidad de consumir cantidades cada vez mayores de alcohol para conseguir la intoxicación o el efecto deseado.
    2. Un efecto notablemente reducido tras el consumo continuado de la misma cantidad de alcohol.
  11. Abstinencia, manifestada por alguno de los siguientes hechos:
    1. Presencia del síndrome de abstinencia característico del alcohol (véanse los Criterios A y B de la abstinencia de alcohol,(ver a continuación).
    2. Se consume alcohol (o alguna sustancia muy similar, como una benzodiacepina) para aliviar o evitar los síntomas de abstinencia.

Donde la abstinencia se define como

  1. Cese (o reducción) de un consumo de alcohol que ha sido muy intenso y prolongado.
  2. Aparecen dos (o más) de los signos o síntomas siguientes a las pocas horas o pocos días de cesar (o reducir) el
    consumo de alcohol descrito en el Criterio A:
    1. 1. Hiperactividad del sistema nervioso autónomo (p. ej. sudoración o ritmo del pulso superior a 100 pm).
    2. 2. Incremento del temblor de las manos.
    3. 3. Insomnio.
    4. 4. Náuseas o vómitos.
    5. 5. Alucinaciones o ilusiones transitorias visuales, táctiles o auditivas.
    6. 6. Agitación psicomotora.
    7. 7. Ansiedad.
    8. 8. Convulsiones tónico-clónicas generalizadas.
  3. Los signos o síntomas del Criterio B provocan un malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral
    u otras áreas importantes del funcionamiento.
  4. Los signos o síntomas no se pueden atribuir a otra afección médica y no se explica mejor por otro trastorno mental,
    incluida la intoxicación o abstinencia por otra sustancia.

Referencias

  • American Psychiatric Association (APA). (2013). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales. DSM-5 (5ª Ed.). Arlington, USA: Autor.
  • Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. (2016). Clasificación internacional de enfermedades, décima versión
    (CIE-10). Madrid: Autor.